Saltar al contenido principal
Nutridetalle
  1. Inicio
  2. Quiénes somos

Quiénes somos

El equipo, la mirada y la historia detrás de nuestro espacio

Nutridetalle es un espacio pequeño de desarrollo personal en el microcentro de Buenos Aires. Aquí le contamos cómo empezó, qué principios guían el trabajo diario y quiénes van a estar del otro lado en las conversaciones y los grupos.

Ilustración de tres personas adultas que conversan alrededor de una mesa con papeles y tazas, en una sala sencilla y luminosa

Cómo empezamos

Nacimos de nuestros propios puntos de quiebre

Nutridetalle no surgió de un plan de negocios, sino de experiencias vividas. Quienes hoy forman el equipo atravesaron sus propios momentos bisagra: cambios de trabajo, temporadas de mucha carga, decisiones que durante meses parecían imposibles de tomar. En esos años notaron algo que se repetía: había pocos lugares donde pensar la propia vida con calma y con cierto orden, sin recibir enseguida un diagnóstico o un programa cerrado.

De esa falta nació la idea de crear un espacio distinto. Tenía que ser tranquilo pero serio, personal pero con acuerdos claros, abierto a trayectorias muy diversas y, a la vez, honesto sobre lo que el acompañamiento puede y no puede hacer. Después de muchas conversaciones con personas interesadas y de largas discusiones sobre el encuadre y las herramientas, en 2020 abrimos las puertas en el centro de Buenos Aires.

Desde entonces el espacio creció: a los procesos individuales se sumaron los grupos, la modalidad virtual permitió llegar a más personas y las normas internas mantienen el trabajo ordenado y transparente. La intención original sigue intacta. Queremos que quien llega encuentre tiempo y estructura para mirar sus preguntas con atención y construir pasos que se puedan sostener en su vida diaria.

Principios

Lo que no negociamos

  1. Cada persona es distinta

    Llegan historias, valores y circunstancias diferentes, y así las tratamos. No aplicamos soluciones de manual: buscamos lo que tenga sentido para usted, aunque se aleje de lo que se espera habitualmente.

  2. Psicología con criterio

    Los conocimientos de la psicología nos orientan, pero no los usamos para etiquetar. Un modelo ayuda a comprender, nunca reemplaza lo que usted vivió. Contamos en qué nos apoyamos y evitamos interpretaciones rápidas.

  3. Cambios que entren en la semana

    Los propósitos ambiciosos suelen chocar con una agenda llena. Por eso cuidamos que cada paso respete sus horarios, sus responsabilidades familiares, su salud y la energía que realmente tiene disponible.

  4. Reserva

    Lo que comparte con nosotros no sale del espacio de trabajo. Las notas sirven solo para preparar el próximo encuentro y se guardan protegidas. En los grupos, la reserva se acuerda por escrito desde el inicio.

  5. Expectativas honestas

    No prometemos transformaciones ni resultados asegurados. Decimos qué puede aportar cada formato, dónde terminan sus posibilidades y cuándo conviene buscar atención médica o psicoterapéutica.

Nuestra postura

Responsabilidad propia, contexto y libertad de decidir

Partimos de una convicción: nadie conoce mejor que usted lo que importa en su vida. Nuestra función no es decidir en su lugar, sino ofrecerle un marco en el que pueda decidir con más claridad. Hacerse responsable no significa cargar todo en soledad; significa reconocer el margen de acción que existe, aunque sea pequeño, y usarlo a conciencia.

Al mismo tiempo, no ignoramos el contexto. Hay dificultades que no se resuelven con actitud: condiciones laborales, problemas económicos, el cuidado de otras personas o limitaciones de salud ponen fronteras reales. Las reconocemos en vez de minimizarlas. Por eso entendemos el autocuidado no como un deber más en la lista, sino como una pregunta honesta: qué necesita usted, de forma realista, para seguir pudiendo actuar.

Y finalmente, la decisión es suya. Usted elige de qué hablar, a qué velocidad avanzar y cuándo seguir o terminar. Esa libertad no es una formalidad: es la base de un trabajo de igual a igual.

  • ResponsabilidadVer y aprovechar el margen propio, sin cargar con todo.
  • AutocuidadoLo suficiente antes que lo perfecto: qué le hace falta para seguir.
  • ContextoReconocer las condiciones externas y los límites reales.
  • LibertadUsted define temas, ritmo y duración del trabajo.

Trayectoria

Del primer boceto al equipo actual

Una idea que toma forma

Las experiencias propias con giros laborales y personales despiertan una idea: un espacio tranquilo para pensar con método. Durante ese año conversamos con colegas y con personas interesadas para entender qué forma debía tener, qué preguntas traería la gente y qué límites había que dejar claros desde el principio.

Apertura y primeros procesos individuales

Abrimos en el microcentro de Buenos Aires con un único formato, el individual, para afinar cada paso con cuidado. La charla de orientación, el acuerdo escrito y los balances periódicos estuvieron desde el primer día. Las restricciones de ese año nos llevaron pronto a trabajar también por videollamada, una experiencia que luego resultó muy valiosa.

Llegan los grupos y las normas internas

Sumamos grupos coordinados de cuatro a ocho participantes. Al mismo tiempo pusimos por escrito nuestras normas de trabajo: cómo se guardan las notas, cómo se cuida la reserva en un grupo, cómo se acuerdan objetivos y qué hacer cuando conviene derivar a otro profesional.

Un equipo consolidado

La Dra. Valeria Quiroga, Diego Salvatierra y Lucía Chen trabajan como equipo estable. Seguimos desarrollando la modalidad virtual para que las sesiones individuales y varios ciclos grupales funcionen igual de bien a distancia. Reuniones internas sin nombres propios nos ayudan a revisar nuestro trabajo con regularidad.

Equipo

Las personas que lo van a acompañar

Tres perfiles con focos distintos que trabajan en conjunto y comparten sus miradas en reuniones periódicas.

Ilustración de la Dra. Valeria Quiroga: mujer de mediana edad, con expresión tranquila y ropa sencilla, frente a una sala de consulta desenfocada

Dra. Valeria Quiroga

Consultora psicológica · fundadora y referente principal

La Dra. Valeria Quiroga fundó el espacio y suele ser la primera persona con la que se habla. Conduce gran parte de las charlas de orientación y acompaña procesos individuales sobre cuestiones personales y laborales. Su manera de trabajar une la reflexión pausada con acuerdos muy concretos: ¿qué debería ocupar el centro en las próximas semanas? ¿En qué se va a notar que algo cambia? ¿Qué es posible ahora y qué puede esperar?

Le da mucha importancia a la vida cotidiana. Una idea que solo funciona dentro del consultorio, para ella, todavía está a medio camino. Por eso pregunta seguido por escenas puntuales, por el tiempo disponible y por lo que el entorno de cada persona permite. Como fundadora, además, se ocupa de que el método evolucione y de que el encuadre, las herramientas y los límites del trabajo resulten claros para todos los que participan.

Ilustración de Diego Salvatierra: hombre de mediana edad con camisa sencilla, en una oficina iluminada con luz natural

Diego Salvatierra

Facilitador de procesos con enfoque sistémico

Diego Salvatierra trabaja sobre todo con personas que están en un momento bisagra de su carrera: un puesto nuevo, la primera vez a cargo de un equipo, las ganas de cambiar de rubro o conflictos laborales que desgastan. Desde el enfoque sistémico, mira a la persona y también la red de roles, expectativas y relaciones que la rodea. ¿Qué esperan de usted y quién lo espera? ¿Qué reglas no escritas funcionan en su equipo? ¿Dónde puede influir y dónde no?

En sus encuentros recurre a dibujos, mapas de relaciones y cambios de perspectiva para hacer visibles las conexiones. Es práctico: cada sesión termina con un paso claro para probar en el trabajo y con una idea precisa de qué observar mientras lo intenta. Le interesa que las personas salgan con algo aplicable el lunes, no solo con una buena conversación.

Ilustración de Lucía Chen: mujer de rasgos asiáticos, con ropa clara, en una sala grupal luminosa

Lucía Chen

Coordinadora de procesos grupales

Lucía Chen coordina los grupos y los ciclos vespertinos. Su tarea es crear un clima en el que se pueda hablar con franqueza sin sentir la obligación de hacerlo. En el primer encuentro de cada ciclo acuerda con el grupo las reglas de reserva y de respeto, y a lo largo de los encuentros vela por que se cumplan.

Le importa mucho que la participación sea pareja. Invita con suavidad a quienes hablan menos, sin forzarlos, y ordena la conversación cuando empieza a dispersarse. Usa a propósito ejercicios cortos y momentos de escritura en silencio, para que cada persona pueda conectarse primero consigo misma antes de compartir. También participa en el diseño de los ciclos vespertinos y en la adaptación de las dinámicas grupales a la modalidad virtual, a partir de su experiencia como coordinadora.